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Cada vez que digo que tengo diabetes escucho: ¿tienes mucha?, no podrás comer dulces ni grasas, si te pones insulina es que no lo haces bien… Es cuando me doy cuenta de que la gente no sabe lo que és por ello voy a intentar aclararlo:

Diabetes tipo 1

Existen dos tipos principales de diabetes: tipo 1 y tipo 2.

En la diabetes tipo 1 (que solía denominarse diabetes insulino-dependiente o diabetes juvenil), el páncreas no produce insulina. Sin embargo, el cuerpo puede seguir obteniendo la glucosa contenida en los alimentos. Pero la glucosa no puede ingresar en las células, que la necesitan. La glucosa permanece en la sangre. Esto hace que los niveles de azúcar en sangre aumenten demasiado y genera problemas de salud. Para solucionar este problema, alguien que padece diabetes tipo 1 debe inyectarse insulina o usar una bomba de insulina regularmente.

La diabetes tipo 2 es distinta de la diabetes tipo 1. En la diabetes tipo 2, el páncreas produce insulina. Sin embargo, la insulina no funciona en el cuerpo como debería y los niveles de azúcar en sangre aumentan demasiado.

Nadie sabe con certeza cuál es el origen de la diabetes tipo 1, pero los científicos creen que esta enfermedad guarda cierta relación con lo genético. Los genes, que se transmiten de padres a hijos, son algo así como instrucciones que determinan el aspecto físico y el funcionamiento del cuerpo. Sin embargo, para padecer diabetes, no es suficiente haber heredado los genes. Para que una persona tenga diabetes tipo 1, tiene que existir otro factor, como la presencia de una infección viral.

La diabetes tipo 1 no puede prevenirse. Incluso, los médicos no pueden determinar quién padecerá esta enfermedad y quién no.

¿Cómo se da cuenta una persona de que padece diabetes tipo 1?

Cuando una persona padece diabetes, suelen aparecer estos síntomas:

  • orina mucho porque el cuerpo intenta eliminar el exceso de azúcar en sangre a través de la orina.
  • bebe mucho líquido para compensar todo lo que ha eliminado al orinar.
  • come mucho porque el cuerpo está ávido de la energía que no puede obtener del azúcar.
  • pierde peso, ya que el cuerpo comienza a recurrir a las grasas y los músculos como fuente de combustible al no poder utilizar el azúcar normalmente.
  • suele sentirse cansada porque el cuerpo no puede recurrir al azúcar como fuente de energía.

Estos síntomas desaparecen cuando uno comienza un tratamiento para la diabetes. Mediante análisis de sangre, un médico puede determinar si un niño padece diabetes. Si tu médico cree que podrías tener diabetes tipo 1, es posible que te derive a un especialista en endocrinología pediátrica. Un especialista en endocrinología pediátrica atiende a niños con problemas de diabetes, de crecimiento y otros.

Cómo convivir con la diabetes tipo 1

A diferencia de los niños que no son diabéticos, los niños que padecen diabetes tipo 1 tienen que prestarles un poco más de atención a su alimentación y a las actividades que realizan. Deben ocuparse de lo siguiente:

  • controlar sus niveles de azúcar en sangre con frecuencia
  • inyectarse insulina, pedirle a alguien que los ayude a inyectársela o usar una bomba de insulina
  • seguir un plan de alimentación saludable para que los niveles de azúcar en sangre se mantengan bajo control y ellos puedan crecer normalmente
  • hacer ejercicio regularmente
  • realizarse controles periódicos con su médico y con otros miembros del equipo de profesionales que está tratando su diabetes, para poder mantenerse sanos y disponer del tratamiento adecuado ante cualquier problema

Los niños que padecen diabetes tendrán que ocuparse de algunas cosas ocasionalmente, como comer algo durante un viaje largo. O quizá deberán levantarse más temprano que sus amigos cuando se queden a dormir en la casa de alguno de ellos, para inyectarse la insulina y tomar algo de desayuno, de modo de mantener los niveles de azúcar en sangre bajo control.

Aunque esto pueda parecer un trabajo demasiado pesado, es bueno saber que existen nuevos productos y equipos que les facilitan a los niños la tarea de ocuparse de su diabetes. Los científicos están trabajando para descubrir nuevas formas de medir los niveles de azúcar en sangre y recibir insulina. También están tratando de descubrir cómo incorporar la insulina en el cuerpo sin necesidad de inyecciones. Y existe la esperanza de que algún día se descubra la cura para esta enfermedad.

Aunque los niños que padecen diabetes deben ocuparse de algunas cosas especiales, esta enfermedad no les impide disfrutar de lo que aman hacer. Pueden practicar deportes, salir con sus amigos y viajar. Si un amigo tuyo padece diabetes, dile que puedes apoyarlo. La amistad consiste en divertirse juntos y no en tener un páncreas perfecto.
¡¡Qué no te pare la diabetes!!

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